26 febrero 2005

De vuelta al ruedo

Hace algunos meses cuando el expresidente Andrés Pastrana decidió venir al país por primera vez luego de terminar su mandato y retirarse a Madrid, España, se oyeron varias voces que le apostaban a que la visita sería rápida y pasajera. Decían que Andrés vendría a olfatear las cosas pero que luego volvería a Europa a mirar los toros desde la Barrera. Sin embargo, quienes opinaban así, se equivocaron. Andrés no sólo ha ido y vuelto varias veces desde entonces sino que cada vez que regresa al país lo hace con más ganas de torear en el centro del ruedo.

Lo anterior quedó evidenciado esta semana cuando el expresidente dejó oír en un foro sus posiciones frente al proceso de paz con los paramilitares. Sin pelos en la lengua, como lo hacía su padre, Pastrana dejó en el aire dos ideas muy claras que levantaron ampolla en el gobierno. La primera, que el proceso de paz no está bien manejado. Y la segunda, que lo que realmente ha pasado en el país es que la sociedad se ha paramilitarizado lentamente, hasta el punto de que la política está en buena parte controlada por la gente de Mancuso.

Frente a lo anterior pueden decirse varias cosas. Una, que el proceso de paz es necesario y que políticamente hablando, Uribe ha sido un hombre audaz en medírsele a semejante toro. El presidente le ha apostado a que la cosa salga bien incluso gastando su propio patrimonio político tanto en Colombia como en el exterior. Ese es un gran mérito. Pero a pesar de eso Pastrana tiene razón. Al tema le ha faltado timonel. Esta negociación es ante todo política y ni el comisionado de paz ni el ministro de justicia y ni siquiera el de defensa, son políticos. Es más, no tienen ni idea de política y por eso han resultado tan malos toreros.

Por otro lado, lo de la paramilitarización de la sociedad no es un chiste. Los mismos jefes de las autodefensas dieron un gran parte de victoria luego del conteo de votos en las últimas elecciones parlamentarias al decir que quedaron con el control de más de la tercera parte del Congreso.

Frente a este fenómeno cabe hacerse un par de preguntas. La primera es quien va a legislar sobre la ley de justicia y reparación. ¿Ese mismo Congreso contaminado? Y la segunda: si se le cree a Mancuso y por lo tanto desde hace tres años sus alfiles controlan el 30% del Congreso, ¿cómo será la cosa en las próximas elecciones? ¿Cuál puede ser la garantía de la campaña? ¿Podrá alguien aspirar a algo sin miedo?

Con lo que dijo esta semana Pastrana empezó a hacer política nuevamente y de manera directa. Es probable que esa serie de planteamientos se transforme en una apuesta electoral importante que refresque la política. Ya se oye hablar de listas propias y de apuestas presidenciales. Independientemente de las ideologías, esto para la democracia es importante. Con un conservatismo oficial entregado a las mieles de la burocracia y sin vocación de poder nada se vislumbraba por el lado azul. Con lo de esta semana, por lo menos, ya hay ideas, planteamientos y debate. Habrá que ver qué pasa.

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Hasta la semana pasada tuve el privilegio de trabajar como presentador de noticias en Caracol Noticias. Terminada esa etapa profesional quiero agradecer públicamente al Canal y a sus directores por su deferencia y apoyo. A mis colegas periodistas mil gracias también por su amistad. Y a los televidentes que me dejaron entrar a sus casas cada mañana, un simple mensaje: nos veremos pronto nuevamente.

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